El dolor pélvico en hombres es un síntoma mucho más común de lo que se piensa. A menudo es difícil de describir: algunos lo sienten como presión, otros como ardor, punzadas intermitentes o molestias que van y vienen sin una razón clara. Puede presentarse en la parte baja del abdomen, el área entre los testículos y el ano (periné) o incluso irradiar hacia la zona lumbar.
Aunque muchos hombres intentan convivir con este malestar esperando que desaparezca solo, el dolor pélvico suele estar relacionado con condiciones urinarias o prostáticas que requieren atención médica. En algunos casos, puede tratarse de infecciones, inflamación o problemas en músculos o nervios de la zona.
En este blog te explicamos de manera clara las causas más comunes del dolor pélvico, cómo identificarlo y cuándo es esencial acudir a un especialista de InSalud para una evaluación completa.
¿Qué es exactamente el dolor pélvico masculino?
El dolor pélvico es cualquier molestia localizada en la parte baja del abdomen o área pélvica. A diferencia de un dolor abdominal común, suele involucrar estructuras vinculadas al sistema urinario, la próstata o músculos del suelo pélvico.
Este tipo de dolor puede ser:
- Agudo: aparece de forma repentina y suele ser intenso.
- Crónico: dura semanas o meses, incluso con periodos donde disminuye o se intensifica.
Comprender su origen permite evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Causas urinarias del dolor pélvico en hombres
El sistema urinario es una de las principales fuentes de dolor pélvico. Varias condiciones pueden irritar o inflamar la vejiga, uretra o riñones.
1. Infección urinaria (ITU)
Aunque se asocia más con las mujeres, los hombres también pueden padecer infecciones urinarias, especialmente aquellos con hábitos que favorecen la retención de orina o con antecedentes prostáticos.
Los síntomas incluyen:
- Ardor al orinar.
- Necesidad frecuente u urgente de ir al baño.
- Dolor en la parte baja del abdomen.
- Sensación de peso en la pelvis.
Si no se trata a tiempo, puede avanzar hacia la próstata o los riñones.
2. Cistitis o inflamación de la vejiga
La cistitis puede tener origen bacteriano o ser consecuencia de irritación por sustancias químicas, estrés o hábitos urinarios inadecuados.
Produce molestias pélvicas constantes, sensación de vejiga llena y dificultad para iniciar la micción.
3. Uretritis
La uretritis es la inflamación de la uretra y puede provocar dolor, ardor y molestias pélvicas. En algunos casos está vinculada a infecciones de transmisión sexual.
Causas prostáticas del dolor pélvico en hombres
La próstata, por su ubicación, tiene un papel clave en la aparición de dolor pélvico. Cuando se inflama o se infecta, afecta directamente la región pélvica.
1. Prostatitis aguda
Es una inflamación repentina, generalmente causada por bacterias. Suele producir:
- Dolor pélvico intenso.
- Fiebre o escalofríos.
- Dolor al orinar.
- Necesidad urgente de ir al baño.
Requiere tratamiento inmediato.
2. Prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico
Es una de las causas más frecuentes de dolor pélvico persistente. No siempre se debe a infecciones; puede estar relacionada con:
- Estrés
- Tensión muscular del suelo pélvico
- Inflamación continua
Los síntomas pueden incluir dolor pélvico intermitente, molestias al sentarse, sensación de presión y cambios en la función urinaria o sexual.
3. Hiperplasia prostática benigna (próstata agrandada)
En hombres mayores de 45 años, la próstata puede crecer y comprimir la uretra. Aunque la hiperplasia no siempre causa dolor, sí puede generar presión pélvica y dificultad para orinar.
Otras causas posibles del dolor pélvico masculino
No todo se relaciona directamente con el sistema urinario o la próstata. Existen otros factores que pueden desencadenar dolor en esta zona:
- Tensión muscular del suelo pélvico por estrés o malas posturas.
- Hernias inguinales, que producen presión y molestia al caminar o cargar peso.
- Cálculos urinarios que causan dolor repentino e intenso.
- Problemas gastrointestinales como síndrome de intestino irritable.
Por eso es esencial un diagnóstico profesional.
Síntomas acompañantes a tener en cuenta
El dolor pélvico rara vez viene solo. Puede estar acompañado de:
- Ardor al orinar.
- Flujo urinario débil o intermitente.
- Dolor lumbar bajo.
- Sensación de peso en la pelvis.
- Molestias después de orinar.
- Dolor en la zona perineal.
Si notas más de uno de estos síntomas, es recomendable acudir a un urólogo.
¿Cuándo acudir a InSalud?
Agenda una evaluación si:
- El dolor dura más de 48–72 horas.
- Se repite con frecuencia.
- Se acompaña de fiebre o malestar general.
- Tienes dificultad para orinar.
- Notas cambios en el flujo urinario.
- Has tenido antecedentes de infecciones urinarias o prostatitis.
En InSalud, nuestros especialistas pueden realizar exámenes de orina, ecografías, pruebas prostáticas y evaluaciones del suelo pélvico para identificar con precisión la causa del dolor.
Un diagnóstico temprano no solo alivia los síntomas, también previene complicaciones.
Agenda tu chequeo urológico en InSalud y descubre la causa de tu dolor pélvico. ¡Tu salud es primero!

